Amontillado Tío Diego es un vino extremadamente singular. La uva que se utiliza en su elaboración proviene íntegramente del afamado Pago de Macharnudo, el Grand Cru de Jerez y de una sola viña (Viña Valdespino). Toda la vendimia se realiza de forma manual y con especial mimo para preservar la valiosas cepas.
La fermentación se continúa haciendo en bota de roble americano siguiendo una tradición centenaria. Tras su clasificación y deslío, es fortificado, manteniéndose como sobretabla mínimo un año antes de pasar a la última criadera (solera y diez criaderas).
Tío Diego aúna la doble crianza, biológica durante sus 10 primeros años y oxidativa durante los 7 últimos, dejando que se concentran con el tiempo hasta llegar a sus 18º. Es un amontillado muy fino, debido a su larga crianza biológica, elegante y de gran frescor, reflejando fielmente el terruño del que procede (Pago de Macharnudo Alto).
