Vino de carácter genuino, acentuado por las Soleras establecidas a finales del siglo XIX. Es un amontillado viejísimo procedente de manzanilla. Anteriormente se rociaba con manzanilla de la bodega de Manuel de Argüeso, que pertenecía a Valdespino.
Hoy en día su criadera más joven se rocía con manzanilla pasada de la emblemática bodega Misericordia del Barrio Alto de Sanlúcar de Barrameda.



