Tras décadas exportando botas envinadas con jereces a destilerías de whisky en Escocia, en 1955 se selecciona una partida de whisky de malta de botas procedentes de varias destilerías de las vasijas de Valdespino.
Desde ese momento este destilado pasó a envejecerse por el sistema de soleras y criaderas en la bodega de la firma en Jerez, destinándose, hasta su lanzamiento, al consumo privado y exclusivo de la familia.
Se trata de un whisky de malta de una vejez media de 15 años que ha sido envejecido en botas centenarias que contuvieron palos cortados y olorosos de las soleras mas prestigiosas de Valdespino.

